LAJARES es un lugar mágico con GENTE mágica: Mario Entero

Es imposible no haber visto algún trabajo de Mario Entero, un madrileño que vino a Fuerteventura hace 29 años. Mario es fotógrafo profesional y director de fotografía. Antes la mayor parte de su trabajo se desarrollaba en el extranjero, pero ahora muchas de sus fotos están hechas en Fuerteventura. También realizó un documental para Greenpeace, donde aparte de dirigir el corto, también cedió imágenes. ¡Recomendamos ir a verlo!
Descubre más sobre Mario, su visión cuando realiza fotografías, sus recuerdos de cómo era Fuerteventura cuando llegó hace 29 años, sus sitios favoritos (dónde la paz reina) y lo que más le gusta de Fuerteventura. Disfruta también de su arte tan expresiva y emotiva en Instagram: @marioentero
¿Quién es Mario y a qué te dedicas?
Soy fotógrafo profesional y director de fotografía con más de 20 años de experiencia. Como freelance, he viajado por todo el mundo capturando imágenes para mis clientes. Un ejemplo de mi trabajo es el documental que realicé para Greenpeace, en el cual colaboré para apoyar al planeta con mi granito de arena, cediendo mis imágenes y edición en «Querida Madre Tierra», junto al actor Rodolfo Sancho, quien reside en la isla. Antes de la pandemia, la mayor parte de mi trabajo se desarrollaba en el extranjero. Sin embargo, tras el gran cambio que han experimentado las compañías y el impacto de las redes sociales en la sociedad, ahora tengo más trabajo en Fuerteventura.
Cuéntanos un poco más sobre tu trabajo, tu visión y tu misión.
Mi misión siempre ha sido capturar «sentimientos visuales», tal como expresa el eslogan de mi web: «Searching Visual Feelings». Creo que el tratamiento de la luz y mi pasión por transmitir emociones a través de la imagen me han convertido en un auténtico enamorado de mi trabajo. Agradezco cada día poder vivir de lo que me apasiona, algo que considero un verdadero lujo.
Además de tu trabajo, ¿qué te gusta hacer?
Llegué a la isla hace 29 años atraído por el mar y sus condiciones. El surf es una de las principales razones por las que decidí quedarme aquí, y la soledad del Mal País me hace sentir la isla como mi hogar. Hace dos años, redescubrí mi amor por el viento. El windsurf fue lo que originalmente me trajo a la isla; antes de establecerme aquí, viví siete años en Tarifa. La masificación y la falta de buenos días de olas me hicieron trasladarme a La Oliva. Después de pasar un invierno en La isla de Maui Hawaii no podia volver a Tarifa, quería lo mismo que vivi en la meca del deporte y Canarias es el Hawaii Europeo.
¿De dónde vienes?
Soy de Madrid, aunque debido a que mi padre se dedicaba al esquí, pasé poco tiempo en la capital. Apenas recuerdo fines de semana en la ciudad. Mis padres me enseñaron a amar la naturaleza, y nunca me han gustado los semáforos.
¿Cuándo viniste por primera vez a Fuerteventura?
Mi primera visita a la isla fue hace 34 años, en 1990, cuando vine a Jandía y me quede dos meses para la Copa del Mundo de Velocidad, en la que participaba un amigo. En aquel entonces, apenas había construcciones; el Meliá Gorriones era de lo poco que existía. Recuerdo un Puerto del Rosario con la presencia de la Legión y las gigantes dunas de Corralejo en mi camino hacia Lanzarote, completamente desprovistas de vegetación y de un tamaño muy superior al que tenemos ahora invadiendo la carretera cada vez que azotaba el Alisio.
¿Qué es lo que más te gusta de Fuerteventura?
Su tranquilidad. La visión desde el mar hacia la tierra es única.
¿Cuál es tu sitio favorito en el norte y por qué?
Bajo el agua, en muchos rincones del norte y en la isla de Lobos, donde la paz reina en cada rincón.
¿Qué es lo que más te gusta de Lajares?
Es el epicentro del norte; desde allí, se puede acceder a cualquier zona en el mismo tiempo.
LAJARES is a unique place, with unique passionate PEOPLE.
