Las nuevas viviendas vacacionales quedan fuertemente restringidas, las licencias pasan a tener una duración limitada y los municipios deciden dónde se permite el uso turístico. Las licencias existentes siguen siendo válidas si cumplen la normativa, pero ya no podrán transmitirse a un nuevo propietario. El escenario ha cambiado y, ahora más que nunca, es fundamental contar con claridad, estrategia y asesoramiento legal actualizado.



